No son solo los beneficios derivados del big data y la inteligencia artificial bien aplicados a una recuperación del Planeta que entre todos casi hemos destruido. Es la cara inversa de esa dura moneda que es la Tierra antes de que se derrita.

Realmente es un punto en que tomas conciencia que los políticos debemos ser todos porque la responsabilidad ha sido tanto individual como colectiva, y que el mundo se cambia si todos queremos cambiarlo empezando cada uno en su casa, barrio, pueblo, ciudad o mundo, dependiendo de su fuerza y grado de influencia, porque todo pequeño esfuerzo ya está sirviendo, y nunca es demasiado tarde para empezar, es solo querer formar parte de una conciencia colectiva eco saludable.

Y los que no quieran ser parte, serán relegados por esa misma sociedad responsable que los arrinconará no consumiendo sus productos contaminantes.

Es un modo de vida para las personas que han decidido poner su tiempo, dinero o inteligencia, cada uno lo que tenga y pueda, para implicarse de manera personal en crear un nuevo mundo 4.0, ya que el anterior ha estado muy mal construido por personas, las mismas capaces de crear cosas increíbles y grandiosas.

Quizá el tratamiento de los datos bien ejecutados en programas que eviten ese fallo humano, esa codicia, esa mala comisión cobrada, ese sobrecoste que pone en peligro la calidad de las construcciones, ese hombre que igual construye o ese otro que de manera paradójica lo destruye.

Esta revolución 4.0 vamos a librarla para que la gane el.constructor y la pierda el destructor, poniendo para ello toda la alta tecnología a ese servicio, para que salten las alarmas y los cortafuegos cuando ya algunos empiecen a destruir este nuevo mundo más sano y más seguro que entre todos vamos a construir, evitando los fallos del viejo sistema humano y confiando más en el tecnológico.

Ya es tiempo de seguir las hojas de ruta marcadas hace décadas por las Naciones Unidas y los gobiernos responsables salidos de votos introducidos en urnas por manos que siguen a sus mentes, no a las de otros, cada uno es propietario de una, y cada una contiene un universo si la usa para el bien común, si no la deja de usar y se la cede a otro para llevarle una y otra vez a un atolladero sin solución. Si te quieren pobre, te puedes resistir porque tu mente es rica si la cultivas y piensas y actúas.

Los ciudadanos 4.0.son responsables de sus mentes y se sus cuerpos para mantenerlos sanos y activos. Y el 50% de los gases con efecto invernadero los produce la mala construcción tradicional que no es ni ecológica ni saludable, gastando millones de litros de agua que es el recurso más preciado y escaso.

Por no.hablar del mantenimiento de los edificios de todo el mundo, que cuando hace calor, para enfriar, se vierte mucho más calor al exterior, imposible combatir así el cambio climático. El.objetivo es vivir mejor dentro y fuera de las casas.

Lo importante para este clúster que se ha unido de manera natural al compartir los mismos objetivos, es la nueva construcción industrializada 4.0, que va a construir nuevas zonas en las ciudades y a reconstruir ciudades viejas y enfermas para que se tornen más saludables, creando de este modo poblaciones más concienciadas en el uso de sus inversiones para que inviertan en su propia salud, que no deriven todo en lo público porque lo público es privado, es nuestra salud, no es invertir sin fin en curar es invertir en no enfermar.

Responsabilidad no es solo pagar impuestos que se inviertan en pagar un sistema público de salud que sea el mejor del mundo o pagues seguros millonarios, es evitar enfermar, es evitar que la enfermedad sea un negocio para muchas empresas y negocios no éticos. Ser ético es pagar todos por disfrutar de energías limpias, es producir cosas saludables, es más prevención y menos enfermedad, porque una casa no es solo un techo, debe ser un santuario de aire limpio y puro con grandes ventanales y muy bien orientado con materiales 100% reciclables y estancos para tener cero pérdidas de temperatura, cero entradas de gases tóxicos del exterior y cero consumo de energías no saludables.

Eso es invertir en salud mental y física. Un hogar saludable no es pequeño o grande, es un hogar 4.0, que ha usado toda la tecnología y la inteligencia artificial y datos a su alcance para invertir toda la ingeniería procesada pensando en la salud de las personas que la van a habitar, contribuyendo del mismo modo a un mundo cero emisiones, y millones en alta tecnología e inteligencia artificial.

También es una casa que no se debería especular con ella, que nunca se pudiera vender más cara para que cuando quisieras otra más grande o en otro sitio otro pudiera comprarla y disfrutar de sus cualidades para que invertir en casas saludables no fuera cuestión de dinero sino un derecho y que el constructor tuviera un beneficio razonable por lo mucho invertido, y el promotor que arriesga, también. De este modo, el particular podría acceder de manera democrática a una casa 4.0, y no solo los ricos la pudieran disfrutar.

La salud es un derecho al que tenemos que tener acceso todos, pero ricos y pobres enferman, la tercera industrialización, la anterior, ha sido también democrática a la hora de morir, porque la contaminación lo impregna todo sin distinguir el aire que se respira en las calles y en las casas, es sucio para todos.

Pero gracias a usar nuestra inteligencia, creando la artificial y la tecnología, podemos reducir el efecto invernadero un 50% reduciendo al mayor causante a que construya con cero emisiones.

Somos el clúster de la edificación industrializada creado por particulares comprometiendo su propio dinero por el bien común, junto a empresas 4.0 que han invertido su capital en I+D durante décadas para luchar por bajar la parte alícuota que le pertenece por su sector de la construcción al que pertenezca, por ser el mayor causante del efecto invernadero: la construcción tradicional de casas, edificios y ciudades, y su mantenimiento energético.

Nos hemos unido para disfrutar de la construcción de ciudades saludables para que seamos ciudadanos mental y físicamente sanos.

Una casa saludable hace que tu mente sea estable y feliz, y que la sostenga un cuerpo fuerte y sano para construir una sociedad igual, no terrorífica como la actual de los telediarios, todo influye, la comida basura, el tabaco, las drogas, las casas-zulos que fomentan calles llenas de traumas de gente sin ilusiones, ni objetivos ni trabajos. Nadie necesitaría consumos ilegales ni delinquiría si tuviera una casa bien orientada, proporcionada, bonita y confortable por la que luchar y vivir, que no pasará ni frío ni calor y tuviera verde alrededor.

Esta es la Cuarta Revolución, este es el mundo 4.0. Bienvenido, eres parte, todos lo somos, es nuestro momento de arreglar entre todos los errores.

Bibliografía:

Link a Informe «Cambio climático y ciudades: La acción de las empresas», de Forética, una asociación española sin ánimo de lucro cuya finalidad es fomentar la cultura de la gestión ética y socialmente responsable en las organizaciones.

Habitat III – La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible

Link a la «Nueva Agenda Urbana» de Habitat III